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jueves, 15 de diciembre de 2011

¿Qué es una panificadora? ¿Me la compro?

Puedo contar con los dedos de una mano las personas a las que cuando les he dicho que hago pan en casa y que uso una panificadora, sabían realmente lo que era. Y es que este pequeño electrodoméstico es todavía un gran desconocido en las cocinas españolas.

Únicamente los celíacos, que por necesidad han tenido que buscar y por tanto descubrir esta máquina para facilitarles el consumo de pan a diario, saben de su existencia. El resto no suelen saber de sus posibilidades y mucho menos tienen una en casa.

Pero por suerte esto está cambiando y si hace 5 años únicamente veías como mucho un modelo de panificadora en grandes almacenes e hipermercados, ahora es raro no encontrar al menos tres o cuatro modelos diferentes en cualquiera de ellos. Aumenta la demanda, aumenta la oferta.

Y es que cada día más gente se está cansando de la vida industrializada en la que vivimos, con comida prefabricada por todos lados, llena de todo tipo de aditivos y conservantes que, si bien es cierto que en gran medida facilita la vida ajetreada en la que estamos envueltos, llega un momento en que te das cuenta que todo tiene un límite.


Nuestros abuelos soñaban con salir del pueblo e ir a la gran ciudad, sin embargo mucha gente ahora sueña con dejar la ciudad e irse a vivir al pueblo y comer de su huerto y sus gallinas.  

Lo que está claro es que cuando hacemos un bizcocho en casa (esto sí es habitual en los españoles) sabemos lo que es un dulce casero y sabemos valorarlo, ¿verdad?. Nos comemos con gusto un simple bizcocho de yogur hecho por nosotros mismos porque sabemos  lo que lleva y valoramos la diferencia con uno comprado y fabricado de forma industrial.

Pues con el pan pasa exactamente lo mismo. Resulta complicado tener un huerto en un piso de Madrid y gallinas ya no te digo, pero...¿porqué no vamos a hacernos nuestro propio pan?. Si sabemos valorar lo bueno y sano de dar un bizcocho casero a nuestros hijos, ¿porqué no hacerlo con el pan, que lo consumimos todos los días y en grandes cantidades?.

¿El problema? ...el tiempo y las ganas.

Hoy en día muy pocas personas disponen de tiempo y ganas para dedicar 3 horas al día a hacer pan. No entra dentro de nuestros quehaceres diarios, ni mucho menos. Eso se puede hacer como capricho un fin de semana, pero ya está. Y aun y con esto, amasar pan no es lo mismo que mezclar harina y huevos con un tenedor y meterlo al horno. Hay que hacer un pequeño esfuerzo físico en el amasado, hay que meter las manos y pringarse, hay que estar pendiente de la masa y sus levados, desgasificar, volver a amasar, plegar, hay que controlar la temperatura ambiente de donde dejemos la masa reposar si queremos que leude en las condiciones y la rapidez óptima.... una serie de cosas que no encajan en la vida cosmopolita actual. Además, si a esto le añades que no te vas a levantar a las 4 de la mañana para hacer el pan de los bocadillos de tus hijos, la cosa se complica todavía más.

Así que en respuesta a todo estos deseos nació la panificadora doméstica.

Una panificadora doméstica es un electrodoméstico del tamaño de una freidora que está específicamente pensado para hacer pan. Aunque funcionalmente se puede reutilizar para hacer bizcochos, masas de pizza, pasta e incluso mermeladas, su función principal es el amasado, levado y horneado de pan. Y esta es la gran desconocida de las panificadoras... son un horno y esto la mayoría de la gente que no lo sabe. La panificadora no es sólo una máquina para amasar pan

Una panificadora precalienta los ingredientes, los amasa al ritmo y frecuencia apropiados al pan que estamos elaborando,deja automáticamente los tiempos de reposo entre amasado y amasado, mantiene en todo momento la masa a la temperatura correcta para que la levadura se desarrolle de forma óptima, te avisa cuando llega el momento por si quieres incorporar algún ingrediente de relleno a la masa (nueces, pipas, etc), desgasifica la masa entre un levado y otro justo cuando está programado para ello y como no, llegado el momento, enciende los reactores (perdonarme el sarcasmo), y hornea el pan. Todo en una única máquina. Sin que tengamos que hacer otra cosa mas que introducir los ingredientes en la cubeta, cerrar la tapa y elegir el tipo de pan que queremos hacer con esos ingredientes. Apretamos un botón .... y listo. Nos podemos olvidar por completo, que cuando el pan esté listo, pitará para avisarnos que ya podemos sacarlo. Y si por alguna razón no lo hacemos, mantendrá el pan calentito durante una hora para que al sacarlo (si no estábamos en casa en ese momento) lo saquemos deseando pegarle un mordisco.

Pero aun hay más, una de las problemáticas que poníamos antes era tener que levantarse a las 4 de la mañana si queríamos pan fresco y no del día anterior para nuestro desayuno. Pues bien, hoy en día todas las panificadoras que conozco traer incorporado un temporizador, de forma que tú programas a la hora que quieres que esté el pan y la máquina se enciende sola en el momento oportuno para que cuando te levantes tengas el pan recién hecho justo a la hora que hayas elegido y como no, la casa oliendo a gloria.

Si añadimos que suelen traer programas específicos para sólo amasar o sólo hornear, las combinaciones aumentan. Podemos hacer una masa fuera y usar la panificadora como horno. Podemos hacer la masa en la panificadora y darle forma y hornearlo en nuestro horno convencional. O podemos incluso hacer mermeladas, ya que las cuchillas de amasar son perfectas para girar sin romper y a su vez la máquina mantiene el producto al calor necesario, por lo que hay normalmente también un programa para hacer mermeladas. Echas la fruta triturada y azúcar y le das a un botón. La máquina se encarga.

La única pega y es lo que echa para atrás a mucha gente, es que puesto que todo el proceso es automático el pan sale con la forma de la misma cubeta donde se echan los ingredientes, un cubo o rectángulo, según el caso. Esto significa que todos los panes saldrán con forma de pan de molde. Pero como los fabricantes han visto futuro en estos electrodomésticos y han recibido las quejas, ya hay panificadoras que traen una bandeja especial para baguette. Hay que sacar la masa de la cubeta y ponerla en la bandeja, para luego introducir esta dentro de la panificadora para hornearlo, por lo que al final es como si sacáramos la masa fuera y la hiciéramos en nuestro horno. Eso sí, la panificadora consume mucha menos energía que un horno convencional.

Como veis, no son más que ventajas. Ocupa lo que una freidora y las hay desde 60€. Si tenéis sitio en la cocina para un electrodoméstico más, yo no me lo pensaría.

La salud de vuestra familia y la comodidad de tener pan recién hecho en el momento que queramos, sin ningún esfuerzo, merece la pena. Pan hecho en casa, con ingredientes conocidos, sin conservantes ni aditivos y si así lo queremos, sin ningún esfuerzo, dándole a  un botón. ¿No os convence?

Podría seguir escribiendo sobre esta tema durante horas, pero en algún momento tengo que parar, así que prefiero dejarlo aquí e ir respondiendo a vuestras consultas. En función de como se vayan planteando continuaré este tema en nuevas entradas más adelante.

EDITADO 26/01/2012

En el Lidl ponen a la venta de nuevo su panificadora el 4 de febrero por 50€. Os dejo la información en esta entrada.

1 comentario:

EnHarínate Fran dijo...

Por si os interesa a alguno de vosotros, he visto que en los supermercados Aldi van a poner a la venta una panificadora por 50€ el próximo jueves día 29 de diciembre.

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